jueves, 29 de abril de 2010

Violento, rabioso, colèrico y sin ilusiones



Al mediodía el sol brillaba mientras en el Patio de honor de Palacio de Gobierno todo estaba listo para que Alan García aparezca, los periodistas llegaban y alistaban en su libretita de apuntes cada palabra exacta para mencionar. Apareció un encrespado y furibundo García que utilizaba adjetivos tales como “asqueroso”, “basuras”, “ratas” y “miserables” refiriéndose a los actos de corrupción que se han estado dando alrededor del caso COFOPRI.


Nunca antes nuestro presidente vestido de azul se había expresado así de sus “compañeros” aludiendo que él no protegerá a ningún aprista, pues un aprista que necesita protección no es aprista.


“Son cuatro años de arduo trabajo, de 123 mil obras y todo esto se nubla, corre el riesgo de pasar a segundo plano porque hay ratas y miserables que están dispuestos siempre a aprovecharse de una circunstancia como se ve claramente en el caso Cofopri”, mencionó mientras su ceño se fruncía más y más.


El mandatario expresó abiertamente todo lo que pensaba y es que la acalorada conferencia de prensa no terminaba hasta que mencionó “Que se vayan al diablo”, miró hacia las cámaras y dio media vuelta para desahogar toda su ira en otro ambiente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario